Como un hielo por la espalda, un beso detrás de la oreja, un gol de tu equipo, o del contrario. Como morder una guindilla, un orgasmo, un final inesperado, un ataque de risa, tu canción favorita, una hora de gimnasio, o de masaje. Como subir a una montaña rusa, una película de miedo, un café con sal...